El rendimiento del radiador se ve afectado por múltiples factores que requieren mucha atención durante el diseño y el mantenimiento:
1.Parámetros estructurales: espaciado de las aletas de los radiadores con aletas (demasiado pequeño conduce a la acumulación de polvo, demasiado grande reduce la eficiencia de la convección; típicamente 8-15 mm), altura/grosor de las aletas (las aletas más altas dan como resultado un área de disipación de calor más grande, pero el espesor excesivo aumenta la resistencia térmica), número de conjuntos de radiadores (más conjuntos dan como resultado un área de disipación de calor más grande, pero deben coincidir con el volumen del tanque de aceite).
2.Parámetros del fluido: velocidad del lado del aceite-(aproximadamente 0,1-0,3 m/s para convección natural, aproximadamente 0,5-1,5 m/s para circulación forzada; una velocidad más alta da como resultado un mayor coeficiente de transferencia de calor), velocidad del viento del lado del aire (aproximadamente 0,2-0,5 m/s para convección natural, aproximadamente 2-5 m/s para refrigeración por aire; el aumento de la velocidad del viento reduce significativamente resistencia térmica del lado del aire).
3.Factores ambientales: temperatura ambiente (cuanto mayor es la temperatura, menor es la diferencia de temperatura del aire-aceite y menor es la eficiencia de disipación de calor; se necesita una estrecha vigilancia en verano), humedad del aire (la humedad alta conduce fácilmente a la condensación en la superficie del radiador, lo que corroerá el metal con el tiempo y reducirá la conductividad térmica), manchas de polvo/aceite (la acumulación en la superficie del radiador formará una capa de aislamiento térmico, lo que aumentará la resistencia térmica; se requiere una limpieza regular).
4.Propiedades del material: Los materiales del radiador suelen ser acero con bajo contenido de -carbono (conductividad térmica de aproximadamente 45-50 W/(m·K)) o aleación de aluminio (conductividad térmica de aproximadamente 200-230 W/(m·K)). La aleación de aluminio tiene una mayor eficiencia de disipación de calor, pero también es más cara; la elección debe basarse en consideraciones económicas.


